Ser madre es, quizás, una de las experiencias más profundas y transformadoras de la vida. No se trata solo de dar vida, sino de convertirse en tierra fértil, en raíz que sostiene, en guardiana de semillas que crecen en nuestros uteros, respiran y florecen. Es habitar el cuerpo y el alma desde otro lugar: uno donde el amor se expande, se multiplica y se vuelve infinito.
Parir no es únicamente un acto físico; es un vínculo que nos une desde lo más esencial con ese ser que llega al mundo apenas abriendo los ojos. Es acompañar sus primeros instantes, escuchar su primer llanto, celebrar su primera sonrisa y, en ese proceso, redescubrirnos a nosotras mismas. Ser madre transforma la manera en que sentimos, pensamos y entendemos la vida.
En ese camino, también aprendemos a mirar a nuestras propias madres con nuevos ojos. Comprendemos su entrega, su fuerza silenciosa, su capacidad de estar presentes incluso en medio de las dificultades. Ser madre es también reconciliarnos con esa historia, reconocer el amor que nos ha sostenido y valorar el papel inmenso que ellas han tenido en nuestra existencia.
Las madres son pilares invisibles que sostienen hogares, comunidades y sueños. Son mujeres luchadoras, llenas de amor, que día a día entregan lo mejor de sí para ver crecer a otros. Por eso, en este mes tan significativo, se hace necesario detenernos y honrar su presencia: un abrazo, una caminata, un momento de descanso, una comida compartida o simplemente la compañía sincera pueden convertirse en gestos profundamente valiosos.
Este 10 de mayo es una oportunidad para recordarles cuánto significan, para agradecerles y para hacerlas sentir orgullosas del papel tan importante que tienen en la vida.
En ese mismo espíritu de cuidado, encuentro y crecimiento, nace una invitación especial: el espacio Creciendo Juntos de Cafam e Integración Social, una iniciativa que se desarrolla en diferentes territorios y que abre sus puertas a todas las madres que deseen acompañarse, aprender y fortalecer sus redes de apoyo. Allí, podrán compartir con otras mujeres, tejer vínculos significativos y acceder a espacios formativos en psicología, educación y salud. Además, el programa brinda un apoyo mensual para la alimentación, reconociendo las realidades y necesidades del día a día.
Tuve la oportunidad de conversar con la profe Íngrid, quien es profesional en desarrollo infantil y lleva 5 año en el servicio de Creciendo Juntos en Santafé y Candelaria, quien nos comparte esto:
“Nosotros ofrecemos servicios para madres gestantes, lactantes y niños menores de tres años y también con niños hasta los seis años en condición de alguna incapacidad. El servicio que ofrecemos es de nutrición, psicosocial y pedagógico, donde realizamos diferentes talles, fomentamos la alimentación complementaria, toda la parte de lo pedagógico, del desarrollo de los niños y niñas, todo lo que tenga que ver con el desarrollo integral del bebe y en lo psicosocial hablamos mucho del amor propio, las vulnerabilidades, tipos de maltrato y rutas de atención.
Las mamitas asisten a tres encuentros grupales al mes, lo que estamos tratando es que las mamitas lleguen a estos espacios, salgan un poquito de la rutina que están en casas y tengan muchos más conocimientos del ser madre, los niños y la comunidad; mensualmente se les da un bono alimenticio de canasta familiar. Hacemos toma de talla y peso, para brindarle recomendación a los papás, información sobre la alimentación complementaria, que tipo de alimentos brindarles a los niños, fomentamos la alimentación saludable.
De lo que uno vivencia en los grupales, se comparten conocimientos y experiencias entre las madres, como, por ejemplo, los derechos como el de tener un Parto Humanizado. Yo hablo mucho del estado emocional de la mamá, es muy importante, la mamá va a estar cansada, cuidar a un bebe es complicado, porque debes adivinar que tiene, esta sucia, tiene hambre, tiene sueño, que quiere, a uno le toca adivinar cuando están pequeños, todo es de la mentalidad, todas podemos, ser berracas como mujer, mucho amor propio – como madres disfrutar el momento, y la importancia del acompañamiento que la red de apoyo pueda darles a las madres-, salir a caminar, a la Iglesia de la peña por ejemplo, ver una montaña, ayuda muchísimo, que si se sienten estresadas salgan a dar una vuelta.
Hay cupos abiertos para el servicio de Creciendo Juntos, los papás pueden enviarnos los documentos, importante que las personas que vayan a inscribirse no pueden estar en comedores comunitarios, ni que los niños estén en jardín, este servicio es a nivel Bogotá, nosotros manejamos la localidad de Santafé y Candelaria, o el directorio para otras localidades”
– Si se encuentran interesadas, también pueden llevar los siguientes documentos al CDC de Lourdes, o consultarnos el numero de la profe en los mensajes internos de Facebook de mi barrio Egipto, para enviarlos por WhatsApp:

Que este 10 de mayo sea un recordatorio del amor inmenso que habita en cada madre, de su fuerza silenciosa y de la luz que siembran en cada paso de la vida.
A todas las madres: gracias por sostener, por cuidar, por enseñar y por amar incluso en los días más difíciles. Que este día y todos los días se sientan abrazadas, valoradas y profundamente reconocidas.
Feliz día a cada mujer que materna, que acompaña, que guía y que, con su corazón, transforma el mundo. 💛

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